Amor e imagen.
La creación de una imagen corporativa es uno de los aspectos más bonitos del diseño, también uno de los más laboriosos. Desarrollar la imagen de alguien es dar forma de manera clara y concisa a sus capacidades como empresa y a su filosofía de negocio.
Para un Junior como yo, afrontar una tarea así da miedito, pero disfruto enormemente viendo grandes trabajos de otros. La mayor parte de las veces me espanta el trabajo de síntesis y abstracción que un proyecto así requiere, y el infinito número de matices que estos trabajos suponen para un buen diseñador.
Por eso, cuando llega el (por desgracia) recurrente momento de pedir un logo a un cliente para una determinada aplicación, y lo que recibes es un jpg de tamaño minúsculo, se me cae el alma a los pies.
Transmitir la pasión y el amor al diseño es difícil, más cuando hay que lidiar con gente con escaso conocimiento informático (ojo! esto no es peyorativo, no todo el mundo tiene que saber qué es un vector).
¿Hasta dónde llega nuestro trabajo?
Quizás, como diseñadores, en la creación de una identidad deberíamos ir un paso más allá. No se trata de dar un taller a cada cliente, pero sí es buena idea aconsejar la creación de un espacio de recursos en sus dominios, o proporcionar manuales de identidad claros y usables bajo formatos que conserven las capacidades de edición.
Como clientes, deberíamos ser conscientes de la importancia de nuestra imagen. Preocuparnos de conocer nuestro manual de marca y advertir cualquier uso fuera del estipulado por el mismo. Así se forjan las grandes identidades. Tener siempre a mano los archivos correctos y no enviar una imagen de nuestro logo si no es acompañada de un pdf con las indicaciones de nuestro diseñador.
Ganaremos todos.
Recursos
Eulda. European Logo Design Annual
Libros (en Index Books, Barcelona)
Libros (en Graphic Books, Madrid)
Una recomendación: Designing Brand Identity, de Alina Wheeler
