Spotify no mola (parte 2)
Esto es algo así como una continuación de esto otro, una entrada mucho más interesante por la conversación que se generó en los comentarios, que por el post en si.
Tan pronto salió Spotify, decidí escribirles para saber cual sería la política para aparecer en su catálogo. Es una herramienta fantástica y cualquier músico que se distribuya de manera libre querría estar ahí. Tiempo después apareció una página en su site en la que los artistas se podían apuntar para el mismo propósito, también me apunté a eso, claro.

En general, Spotify no me daba muy buena espina, pero había que probarlo, aunque sólo fuese para poder criticar con fundamento.
La respuesta tardó 8 meses y, básicamente, la opción que tienes si quieres estar, es una: pasa por caja.
Para que Spotify te acepte, tienes que entrar en alguno de los agregadores musicales (bravo por el que les puso el nombre) que para muchos son “viejos conocidos”. La mejor de las opciones que te ofrecen es CD Baby (35$ para poder hacer login y luego hablamos).
Básicamente es el tradicional modelo de la industria musical trasladado a la red, Spotify es la tienda y los agregadores las distribuidoras. Algo normal en el mundo real (hay que llevar los discos, hacen falta camiones y eso), pero que no tiene ningún sentido en la red. ¿Por que no puedo subir yo mismo mi música?
En general mi idea respecto a Spotify sigue siendo la misma: es un error poner la herramienta que utilizamos para escuchar música en manos de las discográficas. El catálogo por ahora no está mal (tampoco está tan bien, no nos engañemos), pero ¿Qué pasará cuándo Spotify sea La Herramienta? ¿Van a añadir también a todos los artistas? ¿Por qué? Al fin y al cabo, si ellos no los añaden, la gente no los escucha. Piensa en los servicios web que usas para descubrir música ¿last.fm? ¿myspace? ¿tienen sentido cuando tus amigos puedan mandarte playlist de grupos que han “descubierto” en sólo dos clicks?
Vale, me ha salido la vena tremenda, me voy de vacaciones a Polonia y me he comprado una Kiev, el sentimiento propagandístico soviético corre por mis venas. Pero ¿no lo veis? ¿no veis lo que está pasando? Corred, insensatos.
