Spotify no mola (parte 2)
Esto es algo así como una continuación de esto otro, una entrada mucho más interesante por la conversación que se generó en los comentarios, que por el post en si.
Tan pronto salió Spotify, decidí escribirles para saber cual sería la política para aparecer en su catálogo. Es una herramienta fantástica y cualquier músico que se distribuya de manera libre querría estar ahí. Tiempo después apareció una página en su site en la que los artistas se podían apuntar para el mismo propósito, también me apunté a eso, claro.

En general, Spotify no me daba muy buena espina, pero había que probarlo, aunque sólo fuese para poder criticar con fundamento.
La respuesta tardó 8 meses y, básicamente, la opción que tienes si quieres estar, es una: pasa por caja.
Para que Spotify te acepte, tienes que entrar en alguno de los agregadores musicales (bravo por el que les puso el nombre) que para muchos son “viejos conocidos”. La mejor de las opciones que te ofrecen es CD Baby (35$ para poder hacer login y luego hablamos).
Básicamente es el tradicional modelo de la industria musical trasladado a la red, Spotify es la tienda y los agregadores las distribuidoras. Algo normal en el mundo real (hay que llevar los discos, hacen falta camiones y eso), pero que no tiene ningún sentido en la red. ¿Por que no puedo subir yo mismo mi música?
En general mi idea respecto a Spotify sigue siendo la misma: es un error poner la herramienta que utilizamos para escuchar música en manos de las discográficas. El catálogo por ahora no está mal (tampoco está tan bien, no nos engañemos), pero ¿Qué pasará cuándo Spotify sea La Herramienta? ¿Van a añadir también a todos los artistas? ¿Por qué? Al fin y al cabo, si ellos no los añaden, la gente no los escucha. Piensa en los servicios web que usas para descubrir música ¿last.fm? ¿myspace? ¿tienen sentido cuando tus amigos puedan mandarte playlist de grupos que han “descubierto” en sólo dos clicks?
Vale, me ha salido la vena tremenda, me voy de vacaciones a Polonia y me he comprado una Kiev, el sentimiento propagandístico soviético corre por mis venas. Pero ¿no lo veis? ¿no veis lo que está pasando? Corred, insensatos.



El catálogo es una mierda. No tienen ni un puto disco de los Kinks anterior al 72, cosa que me parece criminal en una herramienta que pretende ser el medio estándar para escuchar música. La frase “voy a tirar mis discos y me quedo con Spotify” es demagogía pura y dura. Y no solo para cosas antiguas, hay unas lagunas gigantes en discografías recientes, y no de cosas raras precisamente. Busca a los Posies por ejemplo.
Paso.
Los Beatles!!
Mi suegra fue feminista progre en los años 70 y no hace más que decir que toda aquella lucha al final no ha servido para gran cosa (yo creo que sí que ha servido, pero la dama tiene todo su derecho a patalear y además no es el tema). Ella dice que las niñas de hoy dan por sentadas las cosas que ellas estuvieron reivindicando, pero no están dispuestas a continuar con su labor (que está incompleta), quedándose todo en un medio camino peor que el punto de origen.
Tengo la sensación de que con muchas otras cosas es igual. La gente clama por tener el derecho a la copia privada, bla, bla, bla, pero en realidad no se trata realmente de un interés por la cultura libre: lo que la gente quiere simple y llanamente es bajar música gratis, sin llegar a plantearse *qué* música vas a acabar descargando: seguro que será un repertorio mucho más amplio que la panoplia de Bisbales y emeochentas que nos quieren vender en la sección de discos de El Corte Inglés, pero que inevitablemente dejará fuera a muchos independientes.
Nuevamente se confunde libertad con gratuidad. Y no es eso.
Estoy de acuerdo con el comentario de Juan pero también creo que Keko apunta cosas muy ciertas. Me explico:
Como muchas veces se ha comentado, estamos en lo que parece un momento único en cuanto a nueva música creada y, especialmente, en la facilidad de acceder a ella.
A ver cómo lo hacías antes para descubrir a ese grupo polaco amateur de glitchcore que tanto te gusta y tan desconocido es. Y para hablar con ellos. Y para escuchar sus canciones a los dos días que que las hayan grabado en su casa. Es algo sin precedentes. Y yo creo que es bastante bueno.
Sin embargo, también parece ser que este es un momento peculiar para el negocio del disco tal y como lo conocemos. Legalidad o alegalidad aparte, todos nos bajamos discos que si bien a los músicos les importa de una manera variable según cada cual, a la mayoría de las discográficas – que son parte implicada de manera importante en todo esto – les fastidia enormemente. Y fastidiar a alguien involucrado en algo creo que es bastante malo.
Ante este escenario, se me antojan 3 soluciones:
1. Quedarnos como estamos. Mantenemos la facilidad de comunicación de y con el músico amateur y confiamos en que las ventas digitales y alguna cosa más harán sobrevivir a la industria discográfica precaria pero suficientemente.
2. Nos tiramos a la piscina. A tomar viento la industria del disco. Bandcamps para todos. Igualdad de condiciones para los polacos del glitchcore que para Coldplay. Que gane el mejor. O el que tenga la mejor publicidad. O el que haga más conciertos. ¿Qué pasará con los discos, como tales? No se sabe del todo, pero lo mismo el futuro es hasta mejor.
3. Spotify. Mezclas una buena asimilación de las posibilidades de Internet, aprovechas la estructura actual de las discográficas y tienes un modelo de negocio a medio camino entre radio personalizada y tarifa plana de compra de discos. Efectivamente, nuestros amigos los polacos se quedan fuera del invento, pero no fastidiamos a nadie.
Las opciones 2 y 3 me parecen tentadoras. Y quizás me quedo con la 3 porque realmente considero a la música más un objeto de consumo que cultura (por mucho que le joda a Matt Elliott, él que se dedique a lo suyo que lo hace muy bien), porque no me matan los conciertos y porque, en el fondo, el modelo discográfico, si bien abusivo, no me parece tan malo.
Si lo piensas, el que Spotify requiera de una “distribuidora”, “agregador” o intermediario de confianza con los indies es lógico más allá de la logísticas por temas de derechos de autor, reparto de beneficios, etc. Son las mínimas reglas de la industria. Y si no nos gusta, opción 2.
Evidentemente también me influye – y no poco – lo bien que está hecho el cacharro y el, desde mi punto de vista, inteligente movimiento que supone para las discográficas. Si no les sale esto, ya nada. Pero morirán con las botas puestas y con una buena idea a la altura de los tiempos.
Me parece digno de admiración. Yo no lo hubiera hecho mejor.
@Juan: Completamente de acuerdo, en todo. Y ahora mismo estoy alzando una copa de Lagavulin a la salud de tu suegra.
@Carlos: Entiendo tu postura, pero mi crítica se basa en renunciar a lo que tenemos ahora, que para mi, es la mejor época que hemos vivido en lo que a música se refiere. El problema no es la herramienta (que está genial), sino todo lo que implica.
Ahora mismo, la oferta musical en internet es abrumadora. Pongo una canción en Songbird y me devuelve artistas similares según los datos de millones de usuarios en last.fm. Puedo además, escuchar a estos artistas. Y si grabo un cd en casa y lo tagueo apropiadamente, mi música está al alzance de cualquiera.
¿Qué pasará con todo esto? Porque me batiré en duelo con cualquiera que defienda que son modelos que pueden coexistir.
En tu opción 3 sí que fastidias a alguien, fastidias al grupo polaco de glitchcore, que antes podía llegar a un montón de gente y ahora se queda fuera. Y fastidias al fan en potencia que no les descubrirá nunca porque sólo escucha lo que el catálogo de Spotify ofrece.
Han pasado unos meses desde tu anterior entrada (y la salida al mundo de Spotify) a esta y la verdad es que Spotify se ha convertido una herramienta que no usa únicamente los early adopters como uno se imaginaba. Hace varios meses tuve que explicar a un par de amigos y conocidos qué era eso de Spotify e incluso en mitad de una cena viendo que estaban bajando canciones del emule para hacer una pequeña lista de reproducción di una clase práctica.
Pero ahora todo el mundo conoce y usa Spotify. Desde hace un par de semanas existe una aplicación para iPhone (Spot) y pronto aparecerán para Android, WMobile y compañía. Y en todo esto veo dos grandes problemas:
1. Quién está y quién no: Como bien dices, el mayor problema que existe es que quien controla el catálogo controla qué artistas están o no están. Y si Spotify se convierte en LA APLICACIÓN para escuchar música volvemos a 10 años atrás, cuando únicamente las grandes discográficas eran quienes podían permitirse el lujo de pagar a las radios y revistas de tirada nacional. Resulta irónico que con algo que supone una clara evolución (del paso del mp3 a “la nube”) vayamos para atrás, pero así es.
¿La solución? Crear una alternativa libre o “repositorios” para Spotify. No sé si hay alguien trabajando en ello, pero… se debería hacer.
2. Precio y soporte: Ahora mismo el modelo de negocio de Spotify se basa en las suscripciones y en la publicidad. A día de hoy no creo que esté ingresando ningún tipo de beneficio, pero imagino que lo hará. En algún lado leí que el modelo de negocio que se planteaban era el de la suscripción (creo que ahora son 20€ al mes o algo así, DEMASIADO caro) para poder usar Spotify en dispostivos móviles (Spot funciona así) y poder descargarse las canciones (¿número de canciones limitadas? ¿DRM? nadie dice nada). Ahora parece un poco estúpido el pensar en estas cosas, lo sé, pero si realmente se convierte en LA PLATAFORMA por excelencia y si para conseguir una canción (olvidemos por un momento el formato CD e iTunes) tenemos que pasar por caja en Spotify, ¿el artista se llevará una parte de la suscripción? ¿Qué es lo que pagará el cliente? ¿No tener anuncios? ¿El poder escucharlo en su iPhone? ¿O el poder descargar lo último de Bisbal? ¿El dinero va para el tipo del que te has bajado una canción pero no para aquel que escuchas día y noche? Y no, las cosas no tienen por qué ir relacionadas….(y como ejemplo, Rick Astley ha ganado de Youtube 11 libras por 150 millones de reproducciones de ‘Never gonna give you up’, sí… 11 libras).
Hombre, Keko, creo que a tu pregunta de “¿Qué pasará con todo esto?” la responde el comentario de Juan: Medias tintas.
Con Spotify, la industria del disco sigue, pero con retoques a mejor: menos abusiva, adaptada a los tiempos, con más oferta y más accesible tanto para los creadores como para los consumidores.
No es la panacea libertaria que se entrevé en estos años, pero el tener un mínimo de control puede aportar algunos beneficios colaterales, como la posibilidad de generar un modelo de negocio de lo que todos ya dábamos por muerto o el seguir pudiendo considerar la grabación de canciones algo profesional.
¿Al grupo polaco de gitchcore se le fastidia? En comparación a la situación actual, sí, un poco. Pero jamás lo ha tenido tan fácil para entrar en todo este tinglado. A cambio recibirá su parte del pastel, en principio. Sin pedir la caridad y sin tener que salir a dar conciertos, que en los backstages de los festivales no sirven Lagavulin y ellos – almas sensibles – lo pasan muy mal.
Ahora bien, como no quieran entrar (por motivos ideológicos, por la miseria de 0,001€ la canción emitida o porque, simplemente, no les da la gana) van a saber bien qué es eso del underground. Estoy completamente de acuerdo en que la convivencia de modelos pinta mal.
Lo dicho, es un término medio, una media tinta, una última propuesta pro status-quo de un gigante malo que se hunde en aguas pantanosas.
¿Perdemos una oportunidad no pactando o la perdemos abandonando la senda libertaria, camarada Keko?
Aunque, eso sí, mucho me temo que eso no lo decidiremos ninguno de los que escribimos aquí…
@Carlos: Jajajaja Con lo de “Camarada Keko” ya me has ganado. Supongo que mi problema es con la industria discográfica en si. El binomio arte y negocio nunca me ha gustado demasiado.
En general, creo que sigo sin ver las ventajas de sostener el modelo discográfico actual. No creo que vayan a desaparecer las productoras y mucho menos que la grabación de canciones deje de ser algo profesional. Más bien todo lo contrario. Si nos quitamos de en medio dos pasos de la cadena (la discográfica y la distribuidora), los beneficios generados aumentan tanto para el grupo como para la productora/estudio/llámalox.
Hoy en día, o eres U2, o la discográfica no se encarga de una grabación ni de coña. En realidad se han convertido en poco más que agentes publicitarios para la mayor parte de grupos que tienen en su catálogo.
Tienes razón cuando dices que eso no lo vamos a decidir nosotros, pero moriré con las botas puestas! :D
@bydios: No sabía lo de Astley ¡Flipante!
No apoyo a Spotify, y tengo alguna musica a mi nombre subida, y otra tanta sin subir, asi que soy un perjudicado.
Ahora bien, ¿Nadie se da cuenta que este precio es el precio de la escucha LEGAL de musica? Si las vias no son buenas, ok, hagamos otras. Escucho tropocientos discos de discograficas ULTRAminoritarias (¿indies?) desde inglesas o americanas hasta incluso REGIONALES a nivel nacional..
Si todo son pegas, la gente se baja musica y nos cierran el garito de distribucion online; Si miramos hacia delante, cuando estos hijosdeputa monopolizen el rollo, los autores habremos dado 100 pasos adelante, y los usuarios unicamente 1 paso hacia atras..
Seamos realistas por dios.. No pueden subir un disco que no esta editado y que no este registrado en un deposito legal, no van a subiros vuestras maquetas del garaje band (O la maqueta que os ha costado 6k€) por muchas visitas que tengamos en myspace, si no hay una legislacion para poder difundir tu disco..
Todos tenemos que pasar por el aro, y los que ganan, SIEMPRE van a ser los mismos. Seamos consecuentes
@Huk: ¿Por qué no pueden? ¿Cual es el problema? En last.fm sí se puede, en Humble Voice también y en myspace, hasta en iMeen, que también tiene acuerdos con las mayors.
¿Cómo que no hay legislación? Las licencias copyleft son igual de válidas que cualquier otra.
Je, je, Keko, en temas de grabación discográfica creo que estás mucho más al día que yo, que me quedé en el edificio Brill, donde la discográfica aún pintaba mucho :-)
Pero, sin embargo, te pongo un ejemplo real: Un grupo de “amigos de amigos” ha grabado hace poco un disco con ciertas ambiciones y con más o menos repercusión en medios musicales.
Tal como dices, lo han grabado ellos donde han podido, pagando de su bolsillo los estudios, los músicos de apoyo, las mezclas, la fabricación… todo.
Si lo han podido hacer es porque, obviamente, tienen otros trabajos. El asunto es que, si sacan algo de pasta, lo sacan de los conciertos. Discos venden (en parte gracias a los propios conciertos), pero en absoluto como para poder costearse la grabación.
Eso no es precisamente lo que yo denominaría “grabar canciones como algo profesional”, es decir, como un negocio en sí mismo. A mí eso me parece bien y, como has comentado, ahí está muestro punto de desencuentro, en lo demás creo que pensamos igual :-)
Con Spotify parece que se abre una posibilidad aunque lo cierto es que a lo que están pagando y con el agregador de por medio, hoy por hoy, el grupo éste no sacaría ni para unas cañas. Ciertamente, es un poco desilusionante.
En cualquier caso, y creo que es por donde va Huk, si se quiere entrar en el circo de la industria (y beneficiarte de él) parece que es necesario algún intermediario para evitar subir el catálogo de los Beatles a Spotify con tu nombre o algo así, ¿no?
@carlos: Claro, pero eso ya no va a cambiar. Critico el modelo discográfico actual, no el de hace 20 años, donde una discográfica se mojaba, ponía pasta (y mucha) por un proyecto en el que creía y lógicamente cosechaba sus beneficios.
Ese grupo que dices, que se ha costeado su grabación, sus soportes, etc.. ¿Tiene ahora que dar parte del pastel por una dudosa representación? ¿No sería mejor, ya que ellos son sus propios inversores, que pudiesen acceder a un repositorio de artistas y colgar los temas beneficiándose de los royalties que generasen en Spotify? ¿Qué pinta una discográfica y una distribuidora cuando la publicidad te la puedes hacer tu mismo (last.fm/myspace/radios fuera de grupos mediáticos) y la distribución es online? Yo creo que a un grupo así, lo que menos le interesa es entrar en el circo de la industria. Si hasta los grandes se están saliendo de él, por algo será : )
El programa tiene sus ventajas, principalmente en lo que se refiere a dispositivos portatiles con poca memoria, tengo entendido que ya existe una version para windows mobile.. Pero personalmente me quedo con mi coleccion en un disco duro externo + songbird (el programa de musica multiplataforma mas completo que he encontrado)
He dejado de leer los comentarios mas o menos por la mitad porque venia de leer el otro hilo y estoy un poco cansado pero a ver,
de verdad alguno cree que si un grupo es bueno ( aunque sea para un grupo reducido de personas ) no conseguirà abrirse paso aunque al principio no pueda estar dentro de spotify?
A la gente que le gustan estos grupos tan selectos ya saben donde pueden encontrar información sobre ellos ( myspace, blogs, revistas musicales ) y lo utilizaran de forma complementaria al spotify.
El resto que solo usen el spotify dudo que hubieran llegado a esos grupos aunque no lo tuvieran, y de echo no tienen ninguna necesidad ( basta ya de elitismo! ), pues hay musica de calidad para pasarse la vida entera pegado al ordenador, desde muy comercial a los indis mas indis.
Para subir el cd que te acabas de grabar en casa ya tenemos el myspace, no creo que haya que llenar de mas mierda la red, en cierta forma puede ser hasta un filtro para que llegue musica con un minimo de calidad como para que alguien apueste por ella o que ya haya tenido algo de exito en los otros medios para autoeditarse ellos mismos.
Tiene un poco de gracia precisamente en este momento con internet hablar de las posibilidades de los grupos pequeños para llegar a la gente, pase lo que pase seguiremos estando muchisimo mejor que cuando a duras penas estos grupos podian meter sus discos en tienda sin tener ningun tipo de promoción y a los conciertos no asistia ni dios.
@Xiu: No estoy de acuerdo, una herramienta para escuchar música en streaming debería ofrecer más posibilidades, no limitarlas. No se trata de quién busca qué y dónde, ni de llenar de “mierda” la red. Hay bandas geniales que no editan su música en discográficas porque no quieren firmar acuerdos leoninos y deberían tener sitio en una herramienta así.
Ya lo he rebatido demasiadas veces, pero el que siga pensando que mi discusión es entre “indis” y no “indis” (que poco me gusta esa palabra), puede buscar a los Beatles en Spotify, sin ir más lejos.
No entiendo los comentarios que se quejan de Spotify. Para el común de los mortales está bien. Faltan autores, por supuesto. Pero es gratis. No tienes que pegarte un rato copiando y organizando tus canciones. Otra cosa es para los verdaderos aficionados. Pero pasa lo mismo con otros tipos de software para hacer webs, etc. Para oir música mientras trabajas es genial.
Y algunos hablan de los beatles. Eso es música de 1960. Estamos en 2009. Pueden haber sido magnificos, pero ya está bien. Hay 80000 versiones de su música que se pueden oir en cualquier consulta de dentista o de un asesor fiscal.
@Jose Luis: Nadie se queja de Spotify en si mismo (si lees el post anterior, verás que lo primero que digo es que es una herramienta genial). La crítica va más hacia el modelo de negocio, la gestión de artistas, etc… Entiendo que para alguien que no le preocupan esas cosas, es una buena herramienta, pero el post no va sobre eso.
Lo de los Beatles es un ejemplo de grupo “popular” (posiblemente el más popular de la historia de la música), pero si se trata de poner ejemplos de grupos actuales, también los hay, y muchos.
Spotify está bien porque es útil para escuchar instantáneamente un montón de discos. Que no haya discos de los Kinks anteriores al 72, nada de Zappa, nada de AC/DC o de The Beatles se puede compensar en parte por la extensa discografía de Duke Ellington o Miles Davis, grabaciones de Glenn Gould o el impresionante catálogo de música contemporánea (Steve Reich por ejemplo).
Los anuncios son un auténtico cáncer, eso sí.
Hago mi propia música y también investigué en su momento lo de CD Baby. Parece una barrera, pero la verdad es que si uno quiere a acceder a cierto tipo de circuitos, tiene que jugar con ciertas reglas. No puedes pretender tocar en un festival grande si nunca has salido de tu garaje. No puedes pretender aparecer en un medio internacional como es Spotify si te dedicas a grabar ambient de dormitorio. A los que dicen “debería ser más abierto”… ¿por qué? Es un producto de una empresa privada que tú decides si utilizar o no. Alternativas hay: podcasts, radio streams especializados, e-zines especializados en lanzamientos de netlabels, myspace, youtube, virb, etc. Cada uno en su producto instaura sus reglas.
La cuestión es… ¿y qué? ¿de verdad nos importa a los músicos de a pie? ¿de verdad nos va a suponer algo subir nuestra música a Spotify? La mayoría de las escuchas de mi música en Last.FM (por poner un ejemplo) son de una canción que grabé para un disco “físico”, a pesar de tener muchas más subidas que editadas en plástico.
La tendencia natural de la *industria musical* es cada vez volverse más local: menos superestrellas mundiales y más músicos profesionales locales. Como en los años cuarenta, oiga.
Desde luego no se puede pretender tener los beneficios que tenía un artista de los de las discográficas de antaño adoptando las reglas de la *ancha* distribución de música por internet. Es alucinante, pero mucha gente piensa que con su disco autoproducido va a “triunfar a lo grande” (algo que puede pasar ocasionalmente, pero en muy pocos casos) y se olvidan que algo esencial para el modelo antiguo de distribución era la publicidad y la escasez de alternativas.
El problema creo que es que a muchos les gustaría que la gente se pusiera a buscar de netlabel en netlabel con la facilidad con la que la gente pone Sol música o Los 40. Realmente muchos anhelan el reconocimiento *social* y el *estatus de artista* que… ¿corresponde a los músicos? Miren, mi punto de vista es que ya es hora de que nos dediquemos a hacer música y a escuchar, y mandemos a toda la pose a freír espárragos. Todo artista merece un reconocimiento, pero decir que en la historia reciente el estatus de muchos músicos/as se ha vuelto algo absurdo no es ningún disparate.
Spotify mola. Hay música mucho más allá. Quien tenga interés que busque.
@sergeeo Estoy completamente de acuerdo contigo en todo, de hecho, como tú bien dices, es un producto privado que cada uno decide si utilizar o no. Esto es un blog personal y sólo expongo lo que a mi me gustaría (no lo que “debería hacer” Spotify). Es más un “molaría que…” que otra cosa.
Sólo discrepo en que creo sinceramente que alguien puede hacer ambient de dormitorio y pretender estar en Spotify : )
[sinveniracuento] Me está encantando tu myspace
¡Gracias! Puedes descargar el disco de mi banda en webderobot punto com (ojo al scroll horizontal).
Puedes hacer canciones en tu dormitorio, pero a no ser que te llames Thom Yorke (por poner) y tengas a una empresa enorme detrás dedicada a vender tus “demos” a precio de superproducción (The Eraser, por ejemplo), difícilmente te harás un hueco en el mundo de la música “como producto”, que es lo que ofrece en mayor o menor medida Spotify: productos por los que apuestan (o han apostado) empresas de distribución.
El principal “problema” que existe con las netlabels es que es un mundo tan abierto que se vuelve completamente inabarcable. Hay algunos canales de “selección”, de reseñas, etc., pero aún así es muy complicado captar la atención de un público concreto. Por muy concreto que sea. En nuestro país, en mi opinión, hace falta que las netlabels salgan *más* a la calle, para que la gente tenga un contacto más directo con ellas y sepan que están ahí. Hay algunas iniciativas muy buenas, pero todavía nos queda un laaaargo camino por recorrer :)
¡Saludos!
Oasis….
Escucho blues desde hace unos años y spotify fue lo mejor que me pudo haber pasado los anuncios esta claro que joden,pero poder escuchar a artistas de los años 20 30 40 etc como jazz gillum o a sonny boy williamson 1 es todo un privilegio ya que es muy dificil encontrar musica de esos años.
Y esta claro que spotify tienes sus contras y no deja de ser un negocio como otro cualquiera que creo que es lo que teneis que enterder.A dia de hoy nadie regala nada y el dinero lo es todo.
Spotify me parece la reostia
venga
Acabo de acordarme de este artículo al leer esta noticia http://alt1040.com/2010/06/spotify-abre-sus-puertas-a-las-bandas-independientes tal vez no sea la solución pero bueno, ahí está ;)
Mira os voy a decir una cosa a todos los que os estais quejando del spotify, primero si no encuentras los discos anterios al 72 te los descargas, segundo creo que ninguno de vosotros teneis ni puta idea de lo que vale pagar todo lo que estan pagando la gente spotify,y si quieres escuchar grupos que no encuentras en spotify pagas todos los mese 10 euros y si tan listos sois lo que os quejais de spotify pork no haceis un progrma mejor que espotify, no te van a dar todo por la cara sin pagar ni un euros machotes.
No se si lo habrá dicho alguien, pero si te cobran 30€ para que puedas publicar tu musica es una cantidad logica, piensas en el mundo real como personas que trabajan y reciven dinero, pero que crees que es el mundo virtual, en el mundo real hay que pagar camioneros, pero en el mundo virtual spotify no solo tiene que pagar por la red que usa, que con la cantidad de usuarios que hay no le vale con los 50mb de ono XD. Pero esque ademas no se si piensas que para crear un programa tu escribes en un ordenador spotify y el ordenador por magia divina te da el programa, para hacer ese programa han tenido que pagar a informaticos, diseñadores graficos, telecomunicadores y un largo etc, y te puedo asergurar que son bastante mas caros que los 4 camioneros que tendra una discografica. Y no solo para crear el programa, ahora mismo hay gente trabajando para spotify con el fin de mejorarlo y mantenerlo, spotiffy no se mantiene ni solo ni gratis.
Spotiffy es la mejor herramienta que han podido inventar las discograficas para adaptarse a los tiempos que corren.
@daniel Ese argumento no sirve, Daniel. Primero porque Spotify no cobra (faltaría más) por publicar nada, las que cobran son las entidades de distribución que comento en el post y que no tienen ningún sentido en el mundo digital.
Y segundo, porque Spotify no te presta un servicio por publicar tu música, sino que Spotify ES la música. Su modelo de negocio está en los usuarios, no en los creadores. El que está prestando un servicio, es el músico que aloja sus obras en Spotify y no a la inversa.
Puede que Spotify se convierta en LA HERRAMIENTA pero sin duda será por que los usuarios así lo han elegido. Creo que si un usuario es alguien que tiene un criterio formado sobre la música que quiere sabrá donde buscarla. Si tiene perfil comercial buscará en Spotify si no pues buscara en los otros miles de sitios en los que se puede encontrar de todo. Aquí el problema no lo veo en spotify ya que al fin de cuentas ellos lanzan su producto y crean unas reglas del juego (como todos) y tanto si eres autor como usuario tu decides si aceptas o no… Por lo tanto: Hay que tener criterio y cada cual sus ideas claras.
Si no quieres que Spotify sea la referencia, haz que para ti no lo sea y punto. Otra cosa no pero opciones ahora hay miles!
Hay algo que me gustaría comentar sobre la visión y experiencia que yo tengo…
Claro está que nuestro amigo spotify posee un modelo creado que favorece a las grandes compañías y representa una opción y solución para muchos creadores. Sin duda no es mi caso.
Como mis proyectos son más humildes (no por ello de inferior calidad) mis objetivos se ven cumplidos si logro vender 1000 Cd y voy teniendo ventas digitales. Esta es una cifra tan sensata que con los medios que dispongo de distribución y promoción puedo hacer que mis objetivos se cumplan. CAda cual sabe lo que le cuesta tirar un proyecto pa lante. En mi caso cada vez me cuesta menos, tanto por la experiencia como por las herramientas tecnológicas. Por lo tanto ¿Necesito tener mi música en iTunes y en Spotify para que esta llegue a la gran masa? Mi respuesta es que hay herramientas suficientes para mostrar lo que hacemos sin necesidad de estar en estas
“tiendas”y que si tu obra es buena no hace falta mucho más… Poco a poco iras ganando seguidores.
Otra cosa es querer estar en spotify por que mola…jeje
La grandes compañías gastan mucho más en todo (marketing, producción, promoción) por lo tanto es lógico que busquen crear perfiles de negocio donde el dinero es la regla y se vea de donde recuperar su inversión. Esto es lógico y Lícito.
En mi opinión lo importante es que existan opciones tanto para artistas como para usuarios y Spotify me parece un gran acierto y un paso muy solido en toda esta marea. Tiene un perfil y una reglas, si quieres las coges…
Saludos a todos!!!
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