Harry Caul, suena un piano
Un ejemplo. Corre el año 1973 y Coppola se acerca a David Shire para pedirle que escriba la partitura de su próxima película, “The Conversation”.
Imaginaos al bueno de David pensando: “Redios, este tipo acaba de hacer El Padrino. Contrató a Nino Rota para firmar una banda sonora épica llena de arreglos orquestales que te cagas. Voy a poder hacer por fin una partitura con todo todo y todo”. Vale, ahora imaginaos la respuesta de Coppola, que supongo fue algo más o menos como: “Quiero que grabes un piano, nada más, y de hecho es probable que Walter (Murch) meta interferencias y cortes por donde él vaya viendo”. Lástima que nadie le hiciese una foto a David en ese momento.
El caso, es que la banda sonora de “The Conversation” es posiblemente una de las mejores obras de la historia del cine. El piano de David Shire es el acompañamiento perfecto para un personaje tan bien escrito por Coppola como interpretado por Gene Hackman. La timidez y la soledad del protagonista sólo se entienden junto a la sobriedad de la partitura que Coppola encargó con instrucciones tan directas.
La moraleja es que no subestimes la posibilidad de que tu cliente sepa tanto de diseño, o más, que tú. Y aunque no fuese el caso, seguro que al menos conoce mejor su problema.
Se puede escuchar parte de la banda sonora, en imeen. Que la disfruten.

