Blanditos
No me he acabado el Red Dead Redemption, mira que está bien el juego, pero no lo he conseguido. No pasarse un juego era algo habitual hace no demasiados años, pero hoy en día, el nivel de dificultad está tan en el subsuelo, que es bastante raro.
RDR no es una excepción, no me he quedado atascado en ningún momento, no he tenido que repetir casi ninguna misión y tengo a Marston armadito hasta los dientes ¿Qué falla? Pues que si quieres que la parroquia se gaste 70 eurazos de su nómina en un juego, tienes que asegurarle 20 horas de diversión, y eso, con un nivel de dificultad que en los 80 se llamaría “para prepúberes sin manos con serios déficits de atención”, es complicado si no alargas el juego hasta límites insospechados.

Y claro, la historia no aguanta. Cualquier guionista con dos dedos de frente te dirá que 20 horas de la vida de una persona no se las merece ni El Padrino. Mucho menos una historia tan simple como “Han secuestrado a mi piba y tengo que cargarme a mi ex-banda para que la suelten”
Así nos va, cualquier desarrollador de medio pelo prefiere currarse algo resultón que venda como churros en la app store (Scott Pilgrim, mierda de comic y mierda de juego) que un Fate of Atlantis o un Super Metroid o un Comix Zone. Joder, el Isolated Warrior de la NES tenía cuatro líneas de historia y me tuvo años entretenido!
Se han echo revoluciones por cosas bastante más absurdas. Gritad conmigo ¡Queremos un Contra como los de antes!
Para los que estáis conmigo, un apunte: Demon’s Soul de PS3, se caga la perra.







