Si te gustó la última de Aronofsky (a mi no mucho, mejor que “Réquiem for a dream” o “Pi”, pero bastante peor que “The Fountain”, un seis) y tienes un ápice de frikismo ochentero en las venas, te habrás fijado en la partida que Randy y un vecino se juegan a “Wrestle Jam” en la Nes.

El caso es que soy un orgulloso poseedor de no una, sino dos Nintendo Entertaintment System, y son la única cosa que me tienta a comprarme un televisor. Vamos, que a pesar de que la película no es que me haya encantado, en la escena de la partida casi se me saltan las lágrimas, sobre todo viendo lo bien recreada que está la estética y la jugabilidad de los gloriosos 8-bits para lo que yo pensaba que era una animación creada para la película.
El caso es que no, no es una aminación, y tanto el director como Kristyn Hume (encargado de la animación inical de los créditos), decidieron crear un juego perfectamente funcional desde el principio. Los argumentos de Hume en esta entrevista son claros:
“I didn’t want to hand animate the entire game because it would be way too time consuming”
No creo que sea una decisión trivial ni una rareza de los implicados, ninguna escena en la película refleja tan bien la sensación de descontextualización que sufre el protagonista en pleno 2009.
La entrevista entera, sobre la creación del juego, es muy entretenida. Si publicasen la ROM sería todo perfecto.