Los discos más molones del 2009
Como todo buen fan de las listas que se precie, una vez más, sin que a nadie le importe, la personal, intransferible, ridícula, pretenciosa y prescindible lista de los 11 mejores discos del 2009 según alguien tan asquerosamente insignificante como un servidor. Sin orden de preferencia y a quien pueda interesarle:
God help the girl
Proyectazo de Stuart Murdoch que le ha quedado precioso. Necesitas escuchar este disco. Es también uno de esos discos “regalables”, muy agradecido y fácil de escuchar. Si fuese el típico tío pedante que escribe un un magazine fancinero serie w y se cree redactor de la Rolling Stone en los 60, diría que el adjetivo que mejor le va es “delicioso”.
Florence & The Machine -- Lungs
No bailaba tanto un disco desde Cher. Me muero de ganas de ver esto en directo. Ya era hora de que alguien sacase un rompepistas con letras que van más allá de “mira como muevo mi culo”. Impecable y valiente, si no es este disco, será el siguiente, pero se lo va a comer todo.
Bill Callahan -- Sometimes I Wish We Were an Eagle
Si Smog saca disco, Smog está en esta lista, aunque no lo merezca. Eso es así
Anni Rossi -- Rockwell
Porque he recuperado la fe en Albini y por la primera mitad del disco. A medio camino entre Joanna Newsom y un gato al que encierras en una habitación para darle con una vara, pero que afina.
Y por el mérito que tiene marcarse directos pop con sólo un violín.
Why? -- Eskimo snow
Cremita. Me encanta que grupos que no me gustan pero a los que les reconozco el talento, saquen discos que dan la vuelta a su estilo. Generalmente se convierten en mis discos favoritos de esos grupos. Rollo “The Great Destroyer” de Low y así.
Bonnie Prince Billy -- Beware
Lo mismo que Smog
The Clientele -- Bonfires on the Heath
“Bonfires on the Heath” es mi disco de los viernes por la mañana desde hace un mes. The Clientele llevan diez años haciendo discazos y no acaban de cosechar lo que merecen. Grupazo y discazo.
Danny Schmidt -- Instead The Forest Rose To Sing
Me encanta este tío, no ha inventado nada, pero ya el primer disco fue de mis favoritos del año pasado. Country muy acústico y muy sencillo pero impecablemente ejecutado y que se te queda clavado a la primera.
Noah and the whale -- The first days of spring
Uno de esos discos que no te puedes creer lo impecablemente bien producido que está: arreglos orquestales, coros (y digo coros de verdad, de los de iglesia evangelista), un sonido impecable. Quizás no entre a la primera, pero merecen que les des dos o tres vueltas.
The Dø -- A Mouthful
Inevitablemnte yo también pensé que serían un nuevo One Hit Wonder, y es que “On My Shoulders” tiene todos los ingredientes: ese rollo pegadizo y fácil que se repite sin contemplaciones a lo largo de los 5 minutos de la canción, pero que a la vez tiene algo que te hace ponerlo en repeat toda una mañana. El caso es que el resto del disco está tremendo. Pero tremendo.
Charlotte Gainsbourg -- IRM
Telita. Sólo con el single creo que lo tenía bastante claro, esta mierda iba a ser buena. El disco arranca con “Master’s Hands”, una canción de dos minutillos que viene a decirte “agárrate, que te vas a cagar”. De ahí en adelante, salvo quizás el tema que da nombre al disco, no para de ir a mejor.
Si os gustó “Heaven can wait”, esperad a escuchar “Time Of The Assassins” o “Voyage”. Medio disco es de Beck, eso está claro.
Discutan. Que seguro que me olvido de cosas. Ahí dejo la versión acústica de “On my Shoulders” que tan bien se marcan The Dø en la tele alemana.
Actualización 6 Diciembre: Vale, me olvidé de Digger Barnes, que ha sacado este año un disco llamado “Time Has Come” que es sencillamente impresionante. A medio camino entre 16 Horsepower (pero en tranqui) y Joe Henry (menos producido).







