Por qué me gusta tanto Die Antwoord
Probablemente ya hayas oído hablar de Die Antwoord. Están por todas partes y no es para menos.
El movimiento Zef nace en Sudáfrica como una especie de White Trash elevado al extremo. Una vertiente cómica y exagerada representada por gente como Jack Parrow que se muestran abiertamente orgullosos de ser horteras.
Die Antwoord han dado una vuelta de tuerca, dejan de lado la comicidad pretendida para llevar hasta el extremo los personajes que representan. El resultado es obviamente cómico al principio, pero acaba derivando en una honestidad sin límites. Die Antwoord son personajes, pero sin embargo hay algo implacablemente correcto en cada cosa que hacen. En su manera de hacer trizas todos y cada uno de los muchos tabús que imperan en la increíblemente diversa cultura sudafricana, acaban siendo una crítica políticamente incorrecta a todos los estereotipos que manejan. Y luego deja de serlo. O lo sigue siendo. O no está claro, pero es igual.
Yo Landi es la representación perfecta de la pop star rubia, tonta y salida. Abre los ojos como platos ante la polla de un MC Xhosa y un fajo de billetes mientras canta cubierta de ratas. Los que les tildan de homófobos o machistas o enfermos, no han entendido nada.
Die Antwoord abrazan cualquier tabú, abrazan la fealdad y la ponen en pantalla: Sus peinados, Leon Botha, mutilados, la cantidad de pollas de Evil Boy… toda su actitud provoca rechazo hasta que abrazas y entiendes de dónde vienen y lo que representan. Si has leído a Coetzee, o has visto Apartheid Did Not Die, y luego ves la manera en la que estos tíos hablan mezclando lenguas, con el acento más chungo desde la rubia de Misfits, con una actitud que da la vuelta de largo al más soberbio rapero del bronx, pues no tienes más opción que rendirte.
Viendo lo “hasta el extremo” que han llevado sus papeles y la inteligencia con la que hilan los diálogos en las entrevistas, no me cabe la menor duda de que toda la honestidad que reflejan está respaldada en realidad por unos tipos bastante majos. Podrían ser así realmente y serían insoportables, pero la dificultad de representar tan bien todo aquello que pretenden “criticar”, estando a la vez orgullosos de sus personajes, hace que no puedas más que admirarles.

Hay cientos de vídeos por ahí. Evil Boy es quizás al que más caña le han dado, vale la pena leer un poco de la historia del vídeo (saber qué significa para un Xhosa eso de go to the bush). Al verlo agárrense los machos a partir de 3:15.
De todos modos yo me quedo con la actuación en el show de Jimmy Kimmel (en la que censuran la letra a Ninja) con Yo Landi gritando “Can you belive it? We made it to the TV!”. Van a ser estrellas, y yo me alegro.



